La arquitectura modular, sinónimo de sostenibilidad

La sostenibilidad es hoy en día un tema de gran importancia. A medida que avanzamos como sociedad tenemos que poner el foco en tener un crecimiento sostenible y garantizar un futuro próspero para el planeta. Para conseguir este objetivo, hay que tener claro que el compromiso debe afrontarse entre todos los actores. Todos debemos contribuir en la medida de lo posible con pequeñas acciones, como reciclar envases de alimentos, ahorrar la mayor cantidad de agua o evitar el desperdicio de energía innecesario, entre otros. 

Algunas empresas empiezan a mostrar compromiso con la sostenibilidad, como es el caso de Algeco, que integra la normativa de edificación sostenible cumpliendo con los nuevos mecanismos y estándares legislativos ecológicos que la construcción modular enmarca. 

Por norma general, entendemos la construcción tradicional como un proceso de fabricación, instalación y montaje que desprende residuos, polvo y otros desechos que vienen acompañados de un impacto acústico y ambiental. Por otro lado tenemos la arquitectura modular, que se caracteriza por reducir al mínimo ese impacto sobre el entorno.

 

¿Por qué la arquitectura modular es sostenible?


La arquitectura modular se considera sostenible porque, a diferencia de la construcción tradicional, el proceso de producción y montaje se llevan a cabo íntegramente en fábrica. Una vez creado se lleva a su lugar de destino y se monta por módulos, generando un mínimo impacto ambiental.

 

¿Cómo son los materiales que se utilizan?

 

Los materiales con los que se fabrican los módulos prefabricados son totalmente ligeros, tratables y reciclables. A la vez, se trata de productos de gran calidad, durables y versátiles. Esta versatilidad para instalar módulos prefabricados con mayor libertad, permite adoptar un carácter bioclimático que garantiza una adaptación de las instalaciones teniendo en cuenta su entorno, su inercia térmica, la captación solar, las temperaturas extremas y los altos vientos.

 

Sistema de las tres R: Reducir, Reutilizar y Reciclar

 

La regla de las tres erres, también conocida como las tres R de la ecología, es una propuesta popularizada por la organización ecologista Greenpeace, que pretende desarrollar hábitos como el consumo responsable con el medio ambiente, y dar prioridad a la reducción de residuos generados. La arquitectura modular cumple con esta propuesta:

 

- Reducir

El sistema de la arquitectura modular permite reducir las tasas de consumo de agua y de electricidad hasta un 40% si lo comparamos con la arquitectura tradicional.

 

- Reutilizar

Los módulos prefabricados pueden ser nuevamente instalados en otra ubicación, lo que evita tener que fabricar una nueva estructura con su correspondiente consumo de recursos e impacto ambiental y puede ser reutilizado con otro objetivo y finalidad distinta a la anterior. 
 

- Reciclar

Una vez terminada la vida útil de las construcciones prefabricadas, los módulos de metal son reciclables al 98%. 

Entre otras características cabe mencionar la posibilidad de personalizar cada proyecto, según la necesidad de cada momento agilizando los plazos de entrega. Asimismo, esto permite que tengamos un mayor control sobre los recursos energéticos, materiales y humanos necesarios para su implementación. 

En definitiva, podemos afirmar que la arquitectura modular es sostenible. Cada vez es más frecuente trabajar con este tipo de proyectos y eso se ve reflejado en parte, por el cambio de paradigma y el compromiso constante y evolutivo que tenemos con el medio ambiente.